Intentando arreglar la vida que creí dominaba,
notando que no fui yo quien agarró mi vida por los cuernos
sino la vida me tomó a mí y me sacudió como el toro que enzarta al hombre del sobrero;
buscando un camino, aún sin saber el destino..
tratando de brincar los muros y vivir después para disfrutarlo,
dejando cosas y personas atrás, para comenzar otras nuevas.
Aun sin mucho éxito, con planes rotos y mi vida ideal volatilizada;
pero viva.. creo.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados